martes, septiembre 26, 2006

Despierta!

Mirate la espalda, provocate un suspiro y alcanza tu cuello.

Descalza, en el hielo del ártico de azules tímidos,
al desnudo y de pie te fundes en el cobalto mar del mundo,
silencio del frio viento que tersa tu piel.

Y arropas tu cuerpo en el inmenso abrazo de un oso blanco,
cubierta por el alba suya te abrigas tu propia desnudez,
incluso tu rostro se sumerge en el blando pelaje, y duermes.

Mirate envuelta, en el blanco mundo, y despierta.